La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), anteriormente llamada maculopatía relacionada con la edad o degeneración macular senil, es la primera causa de pérdida visual severa en personas mayores de 50 años de edad en los Estados Unidos.

La DMRE es una enfermedad de la mácula, la cual se encuentra en la parte central de la retina, y es la responsable de la visión central nítida necesaria para leer y conducir. Debido a que la mácula es la parte principalmente afectada en la DMRE, la pérdida de la visión central es muy frecuente.

El riesgo de tener DMRE se incrementa con la edad, sobre todo en personas mayors de 65 años de edad. Otros factores de riesgo asociados a la DMRE son: historia familiar positiva, antecedentes de tabaco positivo, hipermetropía, iris de color claro, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, sexo femenino y enfermedad cardiovascular.

Actualmente existen 1.75 millones de residentes en Estados Unidos que padecen de DMRE asociada a pérdida severa de la visión, con expectativas de que esta cantidad aumente a casi 3 millones en el año 2010 (The epidemiology of age-related macular degeneration. Archives of Ophthalmology, April 2004).



Signos y síntomas de la degeneración macular

Los primeros signos de la degeneración macular afectan la agudeza visual, produciendo algunas áreas sombreadas, distorsión o disminución de la visión central. Una forma de detectar cambios precoces de la visión central es utilizando la rejilla de Amsler: una cartilla con líneas negras horizontales y verticales, que serán vistas distorsionadas y con manchas cuando el paciente comienza a tener lesiones de degeneración macular.

Si además se detectan algunos cambios maculares en el examen oftalmológico, su doctor debe indicarle un estudio de la retina llamado angiografía fluoresceínica para detectar los vasos sanguíneos que rodean la mácula.



Clasificación de la degeneración macular

La degeneración macular se clasifica en seca (no neovascular) o húmeda (neovascular). El término neovascular se refiere al crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en la mácula, donde se supone que no debiera existir ninguno.

  • Degeneración Macular Seca (no neovascular): La DMRE seca es una etapa temprana de la enfermedad, y se produce como consecuencia del envejecimiento y adelgazamiento de los tejidos maculares. Se diagnostica cuando aparecen manchas amarillentas en la mácula llamadas drusas, que son cúmulos de tejidos deteriorados.Progresivamente se va perdiendo la visión central, pero nunca tanto como en la degeneración macular húmeda.

    Algunas investigaciones han comprobado que el uso de ciertos nutrientes como los betacarotenos (vitamina A), vitamina C y E pueden prevenir el progreso de la degeneración macular seca. También es recomendable el uso de gafas oscuras con protección UV.

  • Degeneración Macular Húmeda (neovascular): Aproximadamente 10 % de los casos de degeneración macular seca progresan a la forma húmeda, donde comienzan a crecer vasos sanguíneos anormales en la periferia y centro de la mácula. Esto produce inflamación y muerte de células en la retina, que originan manchas y puntos ciegos en la visión central.



Tratamiento de la degeneración macular

Aún no existe una cura definitiva para la degeneración macular, pero algunos tratamientos pueden retrasar su progresión y mejorar la visión. El tratamiento de la degeneración macular depende del estadio en que se encuentre la enfermedad, si es seca o húmeda y si hay mucho o poco grado de compromiso visual.

El uso de suplementos nutricionales como la luteina, zeaxantina y Vitaminas A, C y E ayudan a disminuir el riesgo de degeneración macular seca. Otros tratamientos como la terapia fotodinámica y la inyección intraocular de sustancias antiangiogénicas, pueden mejorar y detener el crecimiento de vasos sanguíneos en la retina.